La humanidad está sangrando: la crisis de poder, derechos y federación de Pakistán

La humanidad está sangrando: la crisis de poder, derechos y federación de Pakistán

Pakistán no está simplemente atravesando otro período de inestabilidad política. Se enfrenta a una profunda crisis de gobierno constitucional, cohesión nacional y dignidad humana. Desde Balochistán hasta Khyber Pakhtunkhwa, y desde Gilgit-Baltistán y Azad Jammu y Cachemira hasta Sindh y Punjab, los ciudadanos sienten cada vez más que sus derechos constitucionales son condicionales, y que el Estado solo escucha cuando la gente permanece en silencio.

La última evaluación anual de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán describe una severa contracción del espacio cívico, un debilitamiento de la independencia judicial, restricciones a la libertad de expresión y el creciente uso de mecanismos legales e institucionales contra periodistas, activistas políticos, activistas y abogados. También registra continuas denuncias de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales y castigos colectivos. Estas no son meras acusaciones partidistas; son advertencias de una de las organizaciones independientes de derechos humanos más consolidadas de Pakistán. HRCP: Estado de los Derechos Humanos en 2025

Una estructura democrática sin autoridad democrática

Pakistán todavía posee la maquinaria externa de la democracia: un parlamento, elecciones, tribunales, partidos políticos, comisiones y una constitución escrita. Sin embargo, las instituciones no pueden proteger la democracia cuando su independencia se ve comprometida o cuando las decisiones importantes parecen tomarse fuera de la autoridad de los representantes electos.

El término “gobierno híbrido” se ha convertido en consecuencia en parte del vocabulario político de Pakistán. Describe un sistema en el que una administración civil gobierna formalmente mientras se percibe ampliamente que las instituciones no electas ejercen una influencia decisiva entre bastidores.

La crisis de legitimidad en torno a las elecciones generales de febrero de 2024 nunca se ha resuelto adecuadamente. Estados Unidos y la Unión Europea expresaron su preocupación por las restricciones a la expresión, la asociación y la reunión pacífica, la ausencia de un campo de juego nivelado y la suspensión de los servicios móviles el día de las elecciones. El gobierno y la Comisión Electoral de Pakistán rechazaron las acusaciones de manipulación sistemática, pero la desconfianza pública no puede eliminarse solo con negativas oficiales. Requiere investigaciones transparentes, tribunales independientes y registros electorales verificables.

Cuando los votos son disputados, los líderes de la oposición son encarcelados, los activistas políticos se enfrentan a enjuiciamientos masivos, la cobertura televisiva está controlada y el discurso digital puede dar lugar a cargos penales, el gobierno democrático empieza a parecerse a un control administrativo.

Balochistán: la violencia no puede resolver agravios políticos

Baluchistán sigue siendo la ilustración más trágica de las consecuencias de sustituir la política por la coacción.

La provincia ha sufrido ataques mortales por parte de grupos separatistas armados, incluidos ataques contra civiles y personal de seguridad. Tal violencia debe ser condenada sin reservas. Ninguna queja política puede justificar el asesinato de pasajeros, niños, trabajadores u otras personas inocentes.

Pero el terrorismo no puede utilizarse como justificación general para silenciar a toda una población. Las familias baluches llevan años exigiendo respuestas sobre las desapariciones forzadas. Los manifestantes pacíficos se han enfrentado a detenciones, bloqueos de carreteras, cierres de internet y cargos de terrorismo. Amnistía Internacional describió la represión de 2025 contra activistas baluches como detención arbitraria, uso de la fuerza ilegal y ataques a la reunión pacífica. Amnistía Internacional

La detención y el enjuiciamiento continuado de defensores pacíficos de los derechos envían un mensaje peligroso: que la protesta constitucional no ofrece un camino significativo hacia la justicia. Cuando se cierra el espacio político pacífico, las organizaciones militantes ganan una oportunidad para presentarse como la única forma de resistencia que queda.

Baluchistán no necesita un castigo colectivo. Necesita verdad sobre las personas desaparecidas, investigaciones legales, una policía responsable, diálogo político, control local sobre los recursos y la confianza de que sus ciudadanos son miembros iguales de la federación.

Jiber Paktunkua: civiles atrapados entre la militancia y la militarización

Jiber Paktunkua se ha convertido una vez más en un campo de batalla entre organizaciones militantes y el Estado. Policías, soldados, ancianos de la comunidad, niños y residentes comunes han pagado un precio terrible.

El Estado tiene el deber de proteger a los ciudadanos del Tehrik-i-Talibán Pakistán y otros grupos violentos. Sin embargo, las operaciones antiterroristas deben seguir sujetas a la Constitución y a las normas humanitarias internacionales. Amnistía Internacional informó que los recurrentes ataques con drones en Jiber Paktunkua mataron al menos a 17 personas, incluidos cinco niños, durante la primera mitad de 2025. Pidió investigaciones rápidas, independientes y transparentes sobre la responsabilidad de las muertes de civiles. Amnistía Internacional sobre daños a civiles en Jiber Paktunkua

El pueblo de los antiguos distritos tribales ya ha soportado desplazamientos, medios de vida destruidos, brutalidad militante y operaciones militares repetidas. No se les debe pedir que sacrifiquen a otra generación sin transparencia, compensación, rehabilitación y participación política.

La seguridad no puede medirse solo por el territorio controlado o los militantes muertos. También debe medirse por si un niño puede asistir a la escuela, si una familia puede regresar a casa y si los civiles pueden cuestionar una operación sin ser etiquetados de desleales.

Gilgit-Baltistán, Cachemira y Sindh: las quejas no deben permitirse que se conviertan en conflictos

La ira pública en Gilgit-Baltistán y Azad Jammu y Cachemira ha crecido en torno a las dificultades económicas, la incertidumbre constitucional, la representación política, los recursos naturales y el costo de los productos básicos. Tratar cada protesta como una amenaza a la seguridad corre el riesgo de convertir disputas políticas manejables en una alienación duradera.

Sindh también tiene profundas ansiedades relativas a las desapariciones forzadas, el control de la tierra y el agua, la extracción de recursos, las presiones demográficas y el debilitamiento de la autonomía provincial. Si fuerzas no identificadas u “ocultas” intentan inflamar divisiones étnicas, la respuesta no es un mayor secretismo. Es transparencia, gobierno constitucional e investigación independiente.

El Estado nunca debe permitir que la ingeniería política, el desorden fabricado o la represión selectiva se conviertan en instrumentos para prolongar el mandato de cualquier gobierno. Sin embargo, las afirmaciones de que instituciones particulares o potencias extranjeras están creando disturbios deliberadamente requieren pruebas creíbles e independientemente verificables. Tales alegaciones deben ser investigadas en lugar de repetidas como hechos establecidos.

Lo que ya se puede establecer es que las quejas no resueltas, la interferencia institucional y el uso excesivo de la fuerza crean precisamente el entorno en el que prosperan la conspiración, la militancia y el separatismo.

La calma forzada de Punjab

La calma relativa de Punjab no debe interpretarse automáticamente como estabilidad democrática. Como la provincia más poblada y políticamente decisiva de Pakistán, Punjab ha sido históricamente central para la supervivencia de los gobiernos federales. El viejo dicho de que quien controla Punjab controla Pakistán sigue teniendo un significado político.

Pero la paz mantenida mediante arrestos, intimidación, restricciones a los medios de comunicación, exclusión política y miedo no es paz genuina. Es silencio forzado.

Human Rights Watch informó que las autoridades pakistaníes reprimieron la disidencia durante 2025 mediante restricciones a los medios de comunicación, la oposición y la sociedad civil. Los periodistas se enfrentaron a acoso, arrestos, desapariciones y ataques físicos, mientras que, según se informó, se registraron cientos de casos bajo la Ley de Prevención de Delitos Electrónicos. Human Rights Watch: Pakistán — Acontecimientos de 2025

Punjab no puede seguir siendo políticamente dominante mientras está democráticamente limitado. Tampoco puede la federación permanecer estable si la paz en una provincia depende de la violencia o la privación en otro lugar.

Silencio internacional e intereses estratégicos

Los gobiernos occidentales hablan frecuentemente sobre democracia y derechos humanos, sin embargo, sus relaciones con Pakistán a menudo han estado impulsadas por la cooperación en materia de seguridad, la estrategia regional, el comercio y la conveniencia geopolítica.

Se necesitarían pruebas para afirmar que las potencias occidentales están dirigiendo la represión interna de Pakistán. Pero es razonable cuestionar si sus críticas selectivas —y su voluntad de continuar las relaciones estratégicas normales— reducen el costo internacional del comportamiento autoritario.

Los gobiernos extranjeros deben aplicar a Pakistán los mismos estándares que defienden públicamente en otros lugares. La cooperación en materia de seguridad no debe convertirse en una excusa para ignorar las desapariciones forzadas, los presos políticos, las restricciones a los medios de comunicación, los juicios militares a civiles o los ataques a manifestantes pacíficos.

Sin embargo, los gobernantes de Pakistán no pueden trasladar la responsabilidad al extranjero. El deber primordial de proteger al pueblo de Pakistán recae en el propio gobierno, parlamento, poder judicial, instituciones de seguridad y liderazgo político de Pakistán.

Cuando las instituciones sirven al poder en lugar de a las personas

El Parlamento pierde su sentido cuando se limita a aprobar decisiones tomadas en otros lugares. Los tribunales pierden autoridad cuando los ciudadanos creen que la justicia depende de la alineación política. Las elecciones pierden credibilidad cuando los ganadores parecen ser elegidos después de que se emiten los votos. Las instituciones de derechos humanos pierden su propósito cuando documentan violaciones pero no pueden proteger a las víctimas.

Las leyes antiterroristas deben dirigirse contra los terroristas, no contra manifestantes pacíficos, niños, periodistas u opositores políticos. Los tribunales militares no deben sustituir al sistema judicial ordinario para los civiles. Los cierres de Internet no deben utilizarse para ocultar acontecimientos o impedir la organización política. La desaparición forzada debe tratarse como un delito grave, lo cometa quien lo cometa y sea cual sea la justificación ofrecida.

Pakistán también necesita un proceso independiente de verdad y rendición de cuentas que abarque las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, los ataques de organizaciones militantes y las bajas civiles durante las operaciones de seguridad. Las víctimas de todas las provincias merecen reconocimiento y reparación sin discriminación.

La humanidad debe prevalecer sobre el poder

Pakistán no puede mantenerse unido indefinidamente por la fuerza. Una federación sobrevive cuando su pueblo cree que la Constitución los protege por igual, sus votos tienen sentido y sus quejas pueden ser escuchadas sin temor.

El camino a seguir no es la militancia ni el control autoritario. Es la restauración del gobierno civil constitucional, elecciones genuinamente libres, independencia judicial, libertad de prensa, supervisión parlamentaria de la política de seguridad y diálogo significativo con las regiones marginadas.

Cada civil asesinado, estudiante desaparecido, periodista silenciado, trabajador político encarcelado y familia desplazada representa más que una tragedia individual. Cada uno es evidencia de un estado que se aleja cada vez más de su promesa constitucional.

La mayor amenaza de Pakistán no es la crítica. Es un sistema que trata la crítica como traición, la participación política como rebelión y la vida humana como prescindible.

Hoy, la humanidad sangra por todo Pakistán. Quienes se benefician de la concentración de poder pueden creer que la represión puede preservar su gobierno. La historia enseña lo contrario: la fuerza puede imponer el silencio por un tiempo, pero no puede fabricar legitimidad, curar una federación dividida ni extinguir la demanda de justicia.

Ninguna persona, partido o institución es mayor que Pakistán, y ninguna visión de Pakistán merece ser defendida si la humanidad debe ser sacrificada para sostenerla.

El Índice Lakho de Libertad y Derechos Humanos

El Índice Lakho de Libertad y Derechos Humanos (LHFRI)

Publicado exclusivamente para Lakho.com

Evaluación integral país por país de los derechos humanos mundiales, las libertades civiles y las protecciones institucionales.

Resumen ejecutivo y metodología

Evaluar los derechos humanos requiere ir más allá de las etiquetas políticas superficiales. El Índice Lakho de Libertad y Derechos Humanos (LHFRI) evalúa a 130 países utilizando un modelo de evaluación compuesto. El índice sintetiza datos de rastreadores globales de la sociedad civil, monitores judiciales, grupos de libertad de prensa y repositorios legales internacionales.

Cada país recibe una puntuación general en una escala de 0 a 100, calculada en cuatro pilares centrales, con el mismo peso (25% cada uno):

  1. Integridad y Seguridad Física (25%): Libertad de ejecuciones extrajudiciales, tortura estatal, detención arbitraria, violencia política y desapariciones forzadas.
  2. Libertades Civiles y Políticas (25%): Libertad de expresión, independencia de la prensa, libertad de reunión, integridad electoral y libertad religiosa.
  3. Estado de Derecho e Integridad Institucional (25%): Independencia judicial, salvaguardias anticorrupción, protección igualitaria ante la ley y límites al poder del Estado.
  4. Equidad Socioeconómica y Autonomía Individual (25%): Igualdad de género, derechos de los trabajadores, protecciones contra la discriminación, derechos de propiedad y autonomía personal (movimiento, matrimonio, autonomía corporal).

Clasificación Mundial de Derechos Humanos

Nivel 1: Protecciones Excepcionales (Puntuación: 90,0–100,0)

Las naciones del Nivel 1 presentan sólidos controles judiciales, fuertes protecciones para las libertades políticas y civiles, medios de comunicación independientes y una mínima represión estatal.

RangoPaísRegiónPuntuación LHFRIResumen de Evaluación Clave
1FinlandiaEuropa98.8Libertad de prensa, independencia judicial y baja corrupción inigualables.
2NoruegaEuropa98.5Altos estándares de seguridad individual, protección laboral y rehabilitación penitenciaria.
3Nueva ZelandaOceanía98.1Líder mundial en transparencia pública, participación cívica y marcos de derechos indígenas.
4SueciaEuropa97.7Igualdad de género integral, protecciones sociales y salvaguardias de libertades civiles.
5DinamarcaEuropa97.4Las métricas más altas de estado de derecho, confianza institucional y sólidas protecciones de prensa.
6IrlandaEuropa96.2Rápida expansión de los derechos individuales, las protecciones de prensa y la autonomía judicial.
7SuizaEuropa95.8Controles democráticos directos, fuertes libertades personales y autonomía económica.
8IslandiaEuropa95.5Principales clasificaciones mundiales en igualdad de género, seguridad y libertad de prensa.
9LuxemburgoEuropa95.1Sólidas salvaguardias institucionales, libertades cívicas y leyes antidiscriminatorias.
10Países BajosEuropa94.7Pionero en igualdad legal LGBTQ+, autonomía corporal y protecciones contra la discriminación.
11CanadáAmérica94.2Sólidas libertades civiles, protecciones para minorías y poder judicial independiente.
12EstoniaEuropa93.8Líder mundial en derechos digitales, acceso a la información y gobernanza transparente.
13UruguayAmérica92.5Principal país latinoamericano en estabilidad democrática, derechos políticos y derecho secular.
14AustraliaOceanía92.1Sólidos mecanismos democráticos, prensa libre y garantías de seguridad personal.
15TaiwánAsia91.6La nación más progresista de Asia Oriental en derechos LGBTQ+, libertad de prensa y elecciones abiertas.
16BélgicaEuropa91.2Sólidas protecciones judiciales, derechos laborales y vibrante participación cívica.
17AustriaEuropa90.9Sólida base de estado de derecho, fuertes protecciones de privacidad y estabilidad política.
18PortugalEuropa90.5Modelo progresista de despenalización de drogas, baja criminalidad violenta y fuertes derechos civiles.
19EsloveniaEuropa90.2Fuertes métricas de igualdad social, libertades de prensa y protecciones de justicia ambiental.
20San MarinoEuropa90.0Alta participación cívica, baja extralimitación estatal y fuertes libertades civiles.

Nivel 2: Fuertes protecciones con vulnerabilidades menores (Puntuación: 75,0–89,9)

Los países de este nivel mantienen la integridad democrática general y la protección de los derechos, pero enfrentan desafíos específicos como fricciones institucionales, extralimitación legislativa o desigualdades sistémicas.

RangoPaísRegiónPuntuación LHFRIResumen de Evaluación Clave
21AlemaniaEuropa89.6Excelentes protecciones de derechos; preocupaciones menores sobre la expansión de la vigilancia interna.
22JapónAsia88.7Alta seguridad personal; áreas de mejora en la igualdad LGBTQ+ y los derechos de defensa penal.
23EspañaEuropa88.1Amplias libertades sociales; fricciones ocasionales sobre la expresión política regional.
24LituaniaEuropa87.5Altos derechos cívicos; fuertes protecciones mediáticas y esfuerzos anticorrupción.
25LetoniaEuropa86.9Sólidas instituciones democráticas; trabajo en curso sobre la integración de no ciudadanos.
26República ChecaEuropa86.4Fuertes libertades civiles; preocupaciones menores sobre la polarización política.
27Costa RicaAmérica85.8El modelo de América Central para la estabilidad política, los derechos humanos y las protecciones ambientales.
28ChileAmérica85.0Sólida base democrática; reformas en curso en representación indígena y actuación policial.
29Reino UnidoEuropa84.2Larga tradición de derechos; penalizado por restricciones a la protesta y leyes de vigilancia pública.
30ItaliaEuropa83.6Prensa libre y elecciones democráticas; desafiado por retrasos judiciales y políticas de derechos de los migrantes.
31EslovaquiaEuropa83.0Robustas libertades básicas; presiones recientes sobre la radiodifusión pública y reformas judiciales.
32FranciaEuropa82.5Fuertes protecciones legales; puntos deducidos por conducta policial durante protestas y leyes de laicidad que afectan la expresión religiosa.
33Corea del SurAsia81.8Cultura democrática vibrante; persisten limitaciones en las leyes de seguridad nacional y las acciones de los sindicatos.
34Estados UnidosAmérica81.0Amplias protecciones de libertad de expresión; puntuación reducida debido a disparidades en la justicia penal, restricciones de acceso al voto y polarización política.
35BarbadosAmérica80.5Fuerte líder caribeño en gobernanza republicana, libertades personales y seguridad.
36MaltaEuropa80.1Altas libertades personales; supervisión internacional continua sobre la seguridad de los medios y los retrasos judiciales.
37CroaciaEuropa79.6Base democrática estable; margen de mejora en la protección de los denunciantes.
38PanamáAmérica79.2Elecciones libres y libertades comerciales; desafíos en corrupción judicial y equidad social.
39ChipreEuropa78.7Sólidos derechos institucionales; complicados por la partición de la isla y las instalaciones de procesamiento de migrantes.
40GreciaEuropa78.1Altas salvaguardias constitucionales; penalizado por incidentes de monitoreo de prensa y políticas de gestión fronteriza.
41Cabo VerdeÁfrica77.6Máximo exponente de África en integridad electoral, derechos civiles y libre expresión.
42MauricioÁfrica77.0Institución democrática estable, protecciones civiles multirraciales y fuerte estado de derecho.
43BahamasAmérica76.5Fuertes libertades cívicas; desafíos menores en cuanto a condiciones carcelarias y retrasos judiciales.
44Trinidad y TobagoAmérica75.8Prensa libre y debate político vibrante; afectado por altas tasas de criminalidad violenta.
45JamaicaAmérica75.1Fuerte libertad de expresión; penalizado por crimen violento sistémico y lagunas en la rendición de cuentas policial.

Nivel 3: Riesgo Moderado / Sistemas Híbridos (Puntuación: 50.0–74.9)

Países donde los derechos básicos existen legalmente, pero su ejecución es inconsistente debido a la corrupción, la presión gubernamental, las amenazas a la seguridad o las tensiones sociales.

RangoPaísRegiónPuntuación LHFRIResumen de Evaluación Clave
46PoloniaEuropa74.5Sociedad civil activa; independencia judicial en recuperación tras transiciones políticas.
47RumaníaEuropa73.8Sólida base de derechos de la UE; lucha continua contra la corrupción institucional.
48MongoliaAsia73.2Vibrante isla democrática en Asia Central; afectada por problemas de gobernanza de recursos.
49ArgentinaAmérica72.5Fuertes movimientos sociales y prensa libre; la inestabilidad económica pone en riesgo la entrega de derechos sociales.
50SurinamAmérica71.8Poder judicial independiente; modesta infraestructura para la protección de los derechos económicos.
51GhanaÁfrica71.0Sólidas transiciones democráticas en África Occidental; reciente fricción legislativa sobre derechos de las minorías.
52BulgariaEuropa70.2Abierta competencia política; la concentración de la propiedad de los medios sigue siendo una vulnerabilidad clave.
53NamibiaÁfrica69.5Faro de libertad de prensa en África; la desigualdad y los derechos sobre la tierra siguen siendo desafíos clave.
54BotsuanaÁfrica68.8Estabilidad política de larga data; penalizada por la retención de la pena de muerte en el sistema de justicia penal.
55MontenegroEuropa68.1Estatus de candidato a la OTAN/UE; continuos esfuerzos anticorrupción y luchas por la independencia de los medios.
56BrasilAmérica67.4Sólida infraestructura electoral; graves riesgos por violencia policial, conflictos de tierras e impunidad.
57SudáfricaÁfrica66.8Constitución progresista y tribunales independientes; socavada por la alta criminalidad, la corrupción y la desigualdad.
58MoldaviaEuropa65.9Sociedad civil activa; vulnerable a la interferencia política extranjera y presiones de seguridad.
59Rep. Dom.América65.2Elecciones abiertas; problemas sistémicos sobre el estatus de los migrantes haitianos y las protecciones laborales.
60ColombiaAmérica64.5Democracia vibrante; grave violencia continua contra defensores de derechos humanos y líderes sociales.
61GeorgiaEuropa/Asia63.8Participación pública activa; fuerte declive debido a legislación estilo "agente extranjero" y fricciones con la oposición.
62Macedonia del NorteEuropa63.0Competición electoral intacta; débil ejecución judicial y problemas de confianza pública.
63AlbaniaEuropa62.3Democracia electoral; preocupaciones persistentes sobre la influencia del crimen organizado y presiones a la prensa.
64GuyanaAmérica61.5Rápida transformación económica; salvaguardias institucionales intentando seguir el ritmo del crecimiento.
65MalasiaAsia60.8Sistema electoral estable; restricciones legales a la libertad de expresión, reunión y conversos religiosos.
66ArmeniaAsia60.0Reformas democráticas desde 2018; amenazas externas a la seguridad tensan la estabilidad interna.
67PerúAmérica59.2Inestabilidad política continua, puntos muertos ejecutivo-legislativos y supresión de protestas.
68FiyiOceanía58.5Normalización democrática reciente; legado histórico de intervención política militar.
69ParaguayAmérica57.9Democracia electoral; profunda corrupción estructural y débil aplicación de los derechos sobre la tierra.
70SenegalÁfrica57.1Instituciones democráticas recuperadas tras disputas electorales; el espacio civil sigue bajo vigilancia.
71HungríaEuropa56.3Estado miembro de la UE con grave retroceso democrático, captura judicial y control centralizado de los medios.
72IndonesiaAsia55.5Gran democracia electoral; penalizada por actualizaciones del código penal que restringen la autonomía personal.
73FilipinasAsia54.8Prensa y sociedad civil activas; legado de violencia de la guerra contra las drogas y presión extrajudicial.
74EcuadorAmérica54.0Línea de base institucional amenazada por la violencia de las pandillas, los estados de emergencia y las crisis de seguridad.
75Bosnia y Herz.Europa53.2Modelo de gobernanza complejo de Dayton; polarización étnica y bloqueo administrativo.
76IndiaAsia52.5Participación democrática masiva; fuertes recortes en la puntuación por restricciones a la libertad de prensa y tensiones minoritarias.
77Sri LankaAsia51.8Transiciones democráticas post-crisis económica; persistentes problemas de rendición de cuentas militar.
78TúnezÁfrica51.0Líder post-Primavera Árabe gravemente degradado por la centralización ejecutiva y arrestos de la oposición.
79SerbiaEuropa50.4Nación candidata a la UE que sufre por el dominio de los medios, irregularidades electorales y control ejecutivo.
80NepalAsia50.0Transición a república federal; lenta resolución judicial de reclamaciones de derechos humanos de la era de la guerra civil.

Nivel 4: Riesgos Graves y Violaciones Sistémicas (Puntuación: 25.0–49.9)

Naciones donde la supervisión estatal, la competencia política restringida, los sistemas judiciales débiles o el conflicto activo comprimen severamente las libertades humanas básicas.

RangoPaísRegiónPuntuación LHFRIResumen de Evaluación Clave
81SingapurAsia49.2Alta seguridad física y estado de derecho en el comercio; severas restricciones al discurso político, la prensa y la asamblea.
82KeniaÁfrica48.5Prensa y poder judicial vibrantes; compensados por el uso excesivo de la fuerza policial durante protestas públicas.
83MéxicoAmérica47.8Altas tasas de mortalidad de periodistas, impunidad sistémica y violencia de cárteles.
84UcraniaEuropa47.0Resiliencia bajo la invasión marcial rusa; derechos internos impactados por el estado de emergencia de ley marcial.
85GuatemalaAmérica46.2Supervivencia democrática post-elecciones; continuo acoso judicial a fiscales anticorrupción.
86MarruecosÁfrica45.5Gobernanza liderada por la monarquía; estrictos límites a la información crítica sobre temas soberanos sensibles.
87ZambiaÁfrica44.8Transición democrática en curso; persistentes presiones económicas sobre los derechos sociales.
88Costa de MarfilÁfrica44.0Estabilidad económica post-conflicto; la participación política de la oposición sigue restringida.
89El SalvadorAmérica43.1Reducción masiva de la delincuencia violenta; importante contrapartida en detenciones masivas sin el debido proceso.
90TailandiaAsia42.4Política parlamentaria activa; estrictas leyes de lesa majestad restringen la expresión política.
91JordaniaOriente Medio41.5Seguridad regional relativa; libertad de reunión y actividades de partidos políticos restringidas.
92NigeriaÁfrica40.8Escena mediática vibrante; plagada de abusos de las fuerzas de seguridad, conflictos religiosos y riesgos de secuestro.
93KuwaitOriente Medio39.8Parlamento activo históricamente; suspensión reciente de la asamblea y limitaciones de prensa.
94AngolaÁfrica39.0Retórica de reforma anticorrupción; estricto control estatal sobre reuniones políticas y medios de comunicación.
95LíbanoOriente Medio38.2Tradición de libertad política paralizada por el colapso sistémico del estado y el conflicto externo.
96PakistánAsia37.0Medios de comunicación y poder judicial dinámicos; fuerte interferencia política, autoridad militar y mal uso de la ley de blasfemia.
97ArgeliaÁfrica36.2Espacio cívico fuertemente restringido tras la prohibición de protestas del Hirak; periodistas de la oposición detenidos.
98TurquíaEuropa/Asia35.5Importante país de la OTAN con poder ejecutivo centralizado, encarcelamiento de opositores y controles de los medios.
99KazajistánAsia34.8Esfuerzos de modernización económica; estrictos límites a la oposición política y a las protestas no autorizadas.
100IrakOriente Medio33.9Elecciones locales competitivas; impunidad de las milicias, corrupción y amenazas a la seguridad de los activistas.
101BangladeshAsia33.0Volatilidad política post-cambios de régimen; independencia judicial y reforma policial en proceso.
102TanzaniaÁfrica32.2Apertura parcial del espacio político; persisten restricciones históricas a la oposición política.
103VietnamAsia31.5Estado unipartidista; crecimiento económico estricto emparejado con la supresión total de la disidencia política.
104UgandaÁfrica30.2Control ejecutivo de larga data; severas represalias legales contra figuras de la oposición y grupos minoritarios.
105ZimbabueÁfrica29.5Elecciones controvertidas; acoso a líderes de la sociedad civil y grave degradación de los derechos humanos económicos.
106CamboyaAsia28.8Estado de facto unipartidista; exilio o encarcelamiento de los principales líderes de la oposición política.
107RuandaÁfrica28.0Alto orden público y equidad de género en el parlamento; control estricto sobre opositores políticos y libertad de expresión.
108UzbekistánAsia27.2Reformas administrativas incrementales; las actividades políticas y mediáticas clave permanecen bajo supervisión estatal.
109AzerbaiyánEuropa/Asia26.0Dinámica estatal energética; supresión absoluta de la oposición política interna y de los medios independientes.
110EgiptoÁfrica/Oriente Medio25.2Extenso aparato de seguridad, decenas de miles de presos políticos y partidos de la oposición prohibidos.

Nivel 5: Peligro Extremo para los Derechos (Puntuación: 0.0–24.9)

Países que exhiben autocracia estatal severa, supresión total de las libertades civiles, tortura sistémica, violencia liderada por el estado o colapso en guerra.

RangoPaísRegiónPuntuación LHFRIResumen de Evaluación Clave
111EtiopíaÁfrica24.5Conflicto interno, abusos de guerra civil regional y severas restricciones a la prensa.
112ChadÁfrica23.8Transición dinástica liderada por militares; supresión letal de manifestaciones políticas.
113CamerúnÁfrica23.0Décadas de gobierno de ejecutivo único; violencia continua en las regiones anglófonas y represión contra la oposición.
114****Oriente Medio22.2Infraestructura moderna; cero partidos políticos legales, estricta vigilancia digital y sindicatos prohibidos.
115Rep. Dem. del CongoÁfrica21.5Crisis humanitarias masivas en las regiones orientales, desplazamiento violento por rebeldes y débil protección estatal.
116Arabia SaudíOriente Medio20.0Reformas sociales en curso; derechos políticos inexistentes, leyes severas contra la disidencia y pena de muerte.
117VenezuelaAmérica18.5Captura judicial total, oposición política descalificada, detenciones arbitrarias y colapso económico.
118MalíÁfrica17.2Gobierno de junta militar; elecciones suspendidas, presencia de mercenarios extranjeros y colapso de la seguridad.
119LibiaÁfrica/Oriente Medio16.0Doble gobierno rival; centros de trata de personas, violencia de milicias y ausencia de un estado de derecho unificado.
120SomaliaÁfrica14.8Estado federal lucha contra redes terroristas insurgentes; graves amenazas a la integridad física.
121IránOriente Medio13.5Severa supresión de la autonomía corporal de las mujeres, represión letal de protestas y altas tasas de ejecución.
122NicaraguaAmérica12.0Transición total a un estado policial; retirada de la ciudadanía a disidentes políticos y prohibición de ONGs civiles.
123RusiaEuropa/Asia10.5Eliminación casi total de la información independiente, encarcelamiento político y censura interna en tiempos de guerra.
124ChinaAsia9.2Estado unipartidista con vigilancia generalizada, represión en Xinjiang/Tíbet y censura total de los medios.
125CubaAmérica8.5República socialista unipartidista; prohibición de la oposición política, control de la prensa y encarcelamiento de manifestantes.
126BielorrusiaEuropa7.0Autocracia dependiente de arrestos políticos, tortura de miembros de la oposición y censura total de los medios.
127EritreaÁfrica5.5Control totalitario, servicio militar indefinido, ausencia de prensa independiente y ausencia de elecciones.
128SiriaOriente Medio4.2Destrucción estructural masiva de posguerra, desplazamientos, represión política y anarquía.
129Corea del NorteAsia2.5Control estatal total sobre todos los aspectos de la vida, censura completa y campos de trabajo estatales.
130Sudán del SurÁfrica0.8Colapso total de las protecciones institucionales, conflicto endémico y ausencia total de derechos civiles.

Análisis Regional y Conclusiones Clave

Perspectivas Clave del Índice Lakho

  • El Estándar Nórdico: Europa Occidental y la región nórdica continúan definiendo el punto de referencia mundial para la libertad humana, manteniendo instituciones sólidas junto con amplias libertades personales.
  • Democracias Bajo Presión: Potencias establecidas como Estados Unidos (81,0) y el Reino Unido (84,2) mantienen fuertes derechos legales, pero sufren caídas en la puntuación debido a restricciones a la reunión pública, inequidades en la justicia penal y polarización institucional.
  • El Fondo Autocrático: Los 10 países en la parte inferior sufren un fracaso institucional casi total o un control estatal total, donde la autonomía individual básica se niega sistemáticamente.